sobre el cuerpo (1)

agosto 12, 2016 Comentarios desactivados en sobre el cuerpo (1)

El antiguo rechazo del cuerpo, el cual se atribuye al cristianismo, aunque propiamente se trata de un rechazo ateniense, tiene su lógica. Para los antiguos (y no tan antiguos), el cuerpo era, ciertamente, un auténtico tirano. ¿Fueron unos reprimidos? No me atrevería a decirlo. Tan solo hay que imaginarse el mundo de la Antiguedad para comprender qué hay detrás de esta convicción. Y es que el mundo antiguo no se caracterizaba por la higiene que digamos. Los cuerpos olían mal y, fácilmente, iban cargados de mugre y pústulas. Además, pocos conservaban su dentadura en su madurez. Así, no es de extrañar que, al menos quienes aspiraban a la belleza y libertad del dios, el cuerpo fuera visto como un dictador. El hombre tenía que desembarazarse  o, cuando menos, mantener a raya, las demandas del cuerpo —esos bajos instintos—, si pretendía un dominio de sí, una cierta elevación. Basta con suponer cómo debería sentirse aquél que anhelando la pureza del ultramundo se veía obligado a revolcarse como si fuera un cerdo con una mujer hedionda. Tenía razón Nietzsche cuando dijo que detrás de la moral late un impulso higiénico.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo sobre el cuerpo (1) en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: