cristológicas (1)

mayo 15, 2016 Comentarios desactivados en cristológicas (1)

Diría que las cristologías desde abajo, aquellas que parten del Jesús histórico para llegar al reconocimiento de Jesús como Hijo de Dios -aquellas cercanas a la tradición sinóptica-, tienen difícil salirse de la concepción mítica de Dios. En este sentido, Dios habitaría en los cielos esperando el ascenso del hombre e interviniendo puntualmente en la historia. De ahí que, en estas cristologías, el modelo que hay detrás de la divinización de Jesús sea el de apoteósis, el mismo por el cual Hércules llegó a ser un semidios. En principio, estamos ante el modo más próximo a la típica sensibilidad religiosa de comprender la relación de Dios con el hombre que fue Jesús y, en concreto, esto de la Encarnación. Así, Jesús encarnaría a Dios por participación, de modo semejante a como una mujer bella hace presente el ideal de belleza. Jesús, desde esta óptica, ejemplificaría la bondad o la misericordia de Dios… como nadie, según creen los cristianos que se decantan por estas cristologías, lo ejemplifico antes, ni lo ejemplificará en el futuro. Por eso, decimos facilmente aquello de que nada menos que Dios en el hombre que fue Jesús. Jesús fue reconocido como Hijo de Dios por representar a la perfección el modo de ser de Dios. Dios, en este sentido, es el modelo, y Jesús, el caso ejemplar. Nada que objetar, si uno se encuentra, como decíamos, cerca de la típica sensibilidad religiosa. El problema de estas cristologías, sin embargo, es que, a causa de esta proximidad, quizá no acaben de ser del todo cristianas. Y ello por tres razones. En primer lugar, porque se hallan a un paso de caer en la herejía del habitacionismo (Dios poseyó al hombre que fue Jesús como la chica de el exorcista fue poseida por el diablo, pero en bueno). Esta herejía es, ciertamente, un modo natural, al menos para una sensibilidad religiosa, de comprender la presencia de Dios en Jesús, pero, en tanto que herejía, supone una tergiversación del kerygma cristianismo. Sencillamente, el cristianismo no quiere decir esto. En segundo lugar, porque si Jesús es el símbolo de Dios, entonces, siendo honestos, difícilmente podremos dejar de admitir que lo fue… como tantos otros. No tenemos acceso al Jesús histórico como para decir que nadie como él encarnó la bondad o la misericordia de Dios. En tercer lugar, porque la salvación no puede comprenderse como iniciativa de Dios —como gracia—, sino, en coherencia con la sensibilidad mítico-religiosa, como recompensa al esfuerzo del hombre por cumplir con la voluntad de Dios. De hecho, la cristologías desde arriba, aquellas que parten de la identificación de Dios con Jesús, tal y como aparece en el prólogo del cuarto evangelio, pretenden destacar la dimensión soteriológica de la vida y muerte de Jesús de Nazareth. Pues de lo que se trata, en esto de la salvación, es de resetear, la condición humana, sometida enteramente al pecado, esto es, separada de Dios, y por eso mismo, incapaz de redimirse a sí misma por medio del trabajo moral. De ahí que solo Dios pueda redimir —resetear, recrear— al hombre. O, por decirlo con otras palabras, si en Jesús no estaba de algún modo presente Dios mismo, y no solo por participación, entonces no hubo salvación, sino en cualquier caso exaltación de un hombre de Dios y, con ello, una nueva ocasión para la imitatio Dei. Ciertamente, hoy en día no experimentamos fácilmente una necesidad de redención. El hombre moderno, situado en el centro de la creación, se siente seguro de sus posibilidades. Y por eso mismo se siente más cómodo con las cristologías desde abajo, las cuales le parecen menos míticas, a pesar de que su idea de lo divino lo siga siéndolo. Pero ello no quita que la verdad cristiana exija el complemento de una cristología desde arriba. Pues sin la implicación de Dios mismo en la historia de Jesús, de un Dios que se identifica con el crucificado, no hay redención, sino en todo caso una nueva propuests moral justificada religiosamente. 

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo cristológicas (1) en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: