redención

diciembre 12, 2014 § Deja un comentario

Quizá deberíamos aceptar que, para la mayoría de nosotros, la redención no es el tema. El tema, para quienes no tenemos nada grave de lo que arrepentirnos, es la felicidad: cómo vivir de tal manera que podamos decir que ha valido la pena. Es decir, la posibilidad de una vida buena o lograda es el horizonte en el que se inscribe la mayoría de nuestras existencias. Ahora bien, la pregunta por si hay o no hay redención es, sin duda, la cuestión de quien se ha enfrentado a lo irreparable: la cuestión del soldado que en Vietnam masacró a hombres y mujeres indefensos; la de aquella madre que tuvo que arrancarle la comida de la boca de su hija para sobrevivir en los campos de Pol Pot; la de aquel niño soldado que se vio obligado a asesinar a sus padres a machetazos como prueba de inicación… La pregunta por la redención es la pregunta de Caín. Desde esta óptica, la pregunta por la felicidad no es una pregunta última, pues es obvio que la pregunta por la redención no es, estrictamente, una pregunta por si podremos volver a ser felices. Es más bien la pregunta por si podremos hacer las paces con nuestros muertos, esto es, si nos podrán perdonar. En cualquier caso, bien pensado, tampoco es una pregunta que solo les concierna a ellos, los Caín de la historia. Pues, de algún modo y por el simple hecho de pasar de largo, todos somos Caín. Aunque, evidentemente, no nos lo parezca.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo redención en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: