fin de etapa

octubre 11, 2014 § Deja un comentario

Hay verdades que dependen de quien las encarna. Detrás suyo no hay hechos, sino en cualquier caso hueco, carencia, privación. Supongamos que quienes pasamos de largo ante el sufrimiento de los hombres nos llenáramos la boca con la bondad de Dios. O que aquellos que nos exhortan una y otra vez a ponernos en manos del Señor, en el momento de la verdad, es decir, a las puertas de la muerte, abjurasen de su fe y corrieran como niños a refugiarse en los brazos del carpe diem más desfasado. “Dios”, en estos casos, sería una palabra vacía. Flatus vocis. Humano, sin duda. Pero demasiado humano también. De ahí que no debamos utilizar el nombre de Dios en vano. Pues, está en juego la posibilidad misma de Dios. Como decían los viejos judíos, la presencia de Dios depende del testigo, de quien soporta sobre sus espaldas el peso de su des-aparición. Como ocurre en aquellos hogares en donde falta el padre: que solo los hijos que lo echan en falta mantienen viva su presencia. Sin embargo, sigue siendo cierto —y esto ya es de por sí un síntoma— que los testigos no suelen hablar mucho de Dios.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo fin de etapa en la modificación.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: